La legítima Causas de desheredación

La legítima: Causas de desheredación

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En este artículo vamos a explicar cuál es el régimen jurídico de la desheredación en el Código Civil de Cataluña para que podáis conocer los supuestos en que ésta puede producirse, cuales son los requisitos para su validez y qué efectos y alcance tiene en el derecho sucesorio de Cataluña y en la herencia legítima.

Contrariamente a lo que muchos de vosotros podéis llegar a pensar, teniendo en cuenta que el vocablo desheredación lo asociamos a la palabra herencia, entendida como el conjunto de bienes y derechos que una persona trasmite a otra tras su muerte, la desheredación en realidad se encuentra estrechamente vinculada con otra institución, la legitima, cuyo ámbito de aplicación es mucho más reducido (no alcanza a toda la herencia) de lo que el término desheredación inicialmente induce a pensar.

Así, el artículo 451-17 del CCCAT establece que el causante (difunto) puede privar a los legitimarios de su derecho a la legítima cuando en la sucesión concurre alguna causa de desheredación, lo que sin duda entrelaza ambas figuras, y nos permite  observar:

  1.  Que sólo pueden ser desheredados los legitimarios del causante (ámbito subjetivo de la desheredación).  
  2. Que ésta conlleva la privación del derecho a la legítima (auténtico ámbito objetivo de la figura que es objeto de estudio).

De ahí que conviene tener claro quiénes son los legitimarios y en que consiste la legítima, antes de abordar el estudio de las causas de desheredación.

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Los legitimarios y la herencia legítima

La legítima es una institución jurídica de derecho necesario. Esto significa que actúa como un límite a la libertad de testar, puesto que es una parte o porción de la herencia indisponible, que la ley reserva obligatoriamente para determinadas personas vinculadas al difunto y que por tanto son los herederos legales.

En Cataluña esa porción representa un valor equivalente a ¼  parte de la herencia, que se repartirá o dividirá entre todos los legitimarios, nombre con el que denominamos a esas personas legalmente favorecidas y conocidas también por ello como herederos forzosos (a la fuerza, o por ley) razón por la cual utilizamos el término desheredación para referirnos a aquellos supuestos en que esas personas pueden ser apartadas de la herencia.

Pero ¿quiénes son esas personas? 

El CCCAT, a diferencia del código civil común, solamente reconoce como legitimarios, y por este orden, a las siguientes personas:

  1. Los hijos del causante, o en su representación los nietos, éstos sólo cuando los primeros hubieran premuerto al difunto,  o hubieran sido desheredados por éste último, o declarados indignos o ausentes.
  1. En defecto de hijos y descendientes los progenitores del difunto, de manera que éstos no tendrán derecho a legítima cuando hubiera hijos aunque éstos hubiesen sido desheredados por el difunto o declarados indignos para suceder.

Consiguientemente, los hijos y los ascendientes que sean desheredados con justa causa por el difunto perderán el derecho de legítima que les corresponda por ley, esto es, el derecho a reclamar al heredero instituido su parte individual en ese valor conjunto del 25% (1/4) de la herencia. 

¿Se puede desheredar a un hijo?

Causas de la desheredación legalmente admitidas

Las causas por las cuales los hijos o ascendientes del difunto pueden ser desheredados y privados del derecho de legítima son las siguientes:

  1. En primer lugar, encontramos el compendio de causas que determinan que el legitimario sea indigno para suceder, lo cual sucede en alguno de los siguientes supuestos:
  • Haber sido condenado por sentencia firme dictada en juicio penal por haber matado o intentado matar dolosamente al causante, a su cónyuge o pareja, o a algún descendiente o ascendiente del mismo.
  • Haber cometido dolosamente delitos graves de lesiones, de torturas o contra la libertad, integridad moral o libertad sexual de las personas antes mencionadas.
  • Haber calumniado al causante, acusándole de haber cometido un delito penado con más de tres años de cárcel.
  • Haber prestado falso testimonio contra el mismo, en juicio penal en que se le imputaba un delito con pena superior a la citada anteriormente.
  • Haber sido condenado por un delito contra los derechos y deberes familiares.
  • Haber sido privados los padres de la patria potestad del hijo causante por causa imputable a les mismos.
  • Haber inducido maliciosamente al causante a otorgar, revocar o modificar una disposición de última voluntad o haberle impedido otorgar un testamento, pacto sucesorio o cualquier otra disposición (también el que conociendo estos hechos se aprovecha de ellos).
  • Haber destruido, escondido o alterado el testamento del difunto o cualquier otra disposición suya otorgada por causa de muerte.
  1. La denegación de alimentos al testador, a su cónyuge o pareja, descendientes y ascendientes cuando haya obligación legal de prestarlos.
  1. El maltrato grave a las personas referidas.
  1. La suspensión o privación de la patrita potestad que corresponda al progenitor que es legitimario respecto a la herencia del hijo, o la del hijo legitimario respecto a un nieto del causante, por causa que les sea imputable.
  1. La ausencia manifiesta y continuada de relación familiar entre el difunto y el legitimario si es por causa exclusivamente imputable a éste último.
Causas de la desheredación legalmente admitidas

Requisitos para la validez de la desheredación

Para que la desheredación del legitimario sea válida y eficaz, el código civil de Cataluña exige que la misma se haga constar en testamento, codicilo o pacto sucesorio en el que se exprese la causa de desheredación que concurre respecto de las expresadas anteriormente y la designación nominal del legitimario afectado.

En ningún caso de desheredación puede serlo sólo en parte, u otorgarse de forma condicionada (“en caso de que…. lo desheredo”), aunque sí es posible que quede sin efecto en caso de que haya reconciliación entre las partes (la ley exige respecto a la reconciliación que lo sea por actos indudables) o que el agraviado conceda su perdón es escritura pública, en cuyo caso (reconciliación y perdón) serán actos firmes y completamente irrevocables, siempre regidos y verificados por Abogados especialistas en Herencias.

Impugnación de la desheredación: Prueba

Naturalmente el legitimario desheredado puede impugnar la desheredación alegando la inexistencia de la causa que la ha motivado y que, como hemos visto, debe estar especificada y establecida en el testamento, codicilo o pacto sucesorio que la contenga.

El plazo para realizar esta impugnación es de cuatro años, a contar desde la muerte o el fallecimiento del testador, debiéndose tener presente que estamos ante un plazo de CADUCIDAD, no de PRESCRIPCIÓN, que no se puede interrumpir y reanudar, de manera que transcurrido ese plazo sin haberla contradicho la desheredación será plenamente inatacable.

Si el legitimario impugna la causa de desheredación, corresponderá al heredero probar que existió la causa de desheredación establecida por el testador; en cambio si la impugnación se basa  en la existencia de reconciliación o perdón, será  el legitimario desheredado quien deba probar esta circunstancia.

Efectos de la desheredación: Desheredación justa e injusta

La desheredación será injusta cuando no se cumplan los requisitos establecidos para su validez (no consta en testamento, codicilo o pacto sucesorio, no se expresa la causa concreta de la desheredación, se omite la designación nominal del legitimario desheredado o se otorga de manera parcial o bajo condición), no pruebe el heredero la certeza de la causa discutida por el legitimario o haya mediado perdón o reconciliación,  en tanto en cuanto éstos constituyen como  vimos actos irrevocables.

De no concurrir ninguno de estos supuestos la desheración ordenada por el causante será válida y eficaz, y comportará por tanto la privación del derecho a la legítima del legitimario afectado. En consecuencia su participación en la legitima (legitima individual) pasará al resto de legitimarios por derecho propio (no como derecho de acrecer) salvo que los legitimarios fueren hijos del causante y el desheredado tuviere descendencia, en cuyo caso éstos últimos ocuparían como vimos el lugar de su padre por derecho de representación. De no existir otros legitimarios con el mismo grado de parentesco la legitima se integrará y/o incrementará el caudal hereditario en favor del heredero, quien no tendrá obligación de entregar el valor de ¼ parte de la herencia a quien justamente fue privado de tal derecho.

Si por el contrario la desheredación es injusta el desheredado tendrá pleno derecho a reclamar su legítima, pero no a impugnar por esta causa la validez del testamento.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la legítima en un testamento?

La legítima siempre es la misma, tanto en la herencia testada como en la no testada. La ley establece en una cuarta parte la porción de herencia indisponible.

¿Quién puede reclamar la legítima?

Los hijos del difunto o los descendientes de aquellos por derecho de representación, y en defecto de hijos los padres del fallecido.

¿Cuál es el porcentaje de la legítima para los hijos?

Una cuarta parte de la herencia, a dividir entre todos los hijos legitimarios del causante (legítima individual)

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